X-Files, ¿Creer es la clave?

Quien me conoce, sabe que en su día fui un gran seguidor de la serie Expediente X. Pero entre el maltrato de Tele
Con todo, la transformación, cual Star Treck, de la serie televisiva en una saga cinematográfica con más tiempo para preparar argumentos y medios no dejaba de ser interesante, tras una aceptable primera película, que a mi entender debió marcar el final de la serie y comenzar una nueva saga cinematográfica que mejorase la interesante puesta en escena de la serie y completase el argumento de forma más coherente. Pero la decadencia de las últimas temporadas no invitaba a la esperanza, salvo unos pocos capítulos, la serie ya no era la misma y los mismos actores daban muestras de cansancio y hartazgo. Esperábamos que algo se rectificara en esta película. Algo que, si bien no fuera una obra de arte, por lo menos dejara buen sabor de boca.
Y la verdad, el resultado no puede ser más decepcionante. Empieza bien, con una puesta en escena interesante, los cinco primeros minutos dan esperanza, pero luego se viene abajo totalmente. Trama previsible (a los tres cuartos de hora se sabe quienes son los buenos, quien los malos, qué pretenden y hasta como acabarán), secundarios totalmente prescindibles (conforme avanza la película, el personaje del cura pederasta pierde su interés), diálogos poco interesantes pero manidos (el dejavuu de repetir la misma conversación aburre). Y la acción es nula, previsible y sin emoción especial. Una cosa es un escenario frío y sombrío (se vuelve a rodar en Canadá) y otra una historia fría y sin chispa que es el resultado de este producto.
Eso sí, tiene unas novedades para los despistados como yo, por primera vez, Scully explicita su amor por Mulder, hay dos besos con lengua, pero el director lo hace con tal desgana que casi nos vuelve a todos Noromos de lo mal desarrollada que esta ese aspecto de la trama
Lo dicho, ni las escasas novedades funcionan.Las trata de forma obvia, desapasionada, solo se mantiene una incoherente ambigüedad en torno a si son pareja estable, rota o en vías de recuperación, Chris Carter completa así un trabajo indigno de una gran pantalla, y la única novedad en torno a la serie es poner cámaras a diez o quince metros del suelo, producto del mayor presupuesto, pero a partir de ahí, ni la historia ni su desarrollo es digna de un largometraje. Y tampoco resulta el cambio de lugar de rodaje en Canadá, puesto que en ese país o el California, el resultado me temo que hubiera sido el mismo, porque una cosa es dar algo sombrío, y otra ensombrecer el resultado mismo de la película.
Y eso lo notan los personajes, Guillian Anderson está nerviosa, a veces rozando la sobreactuación por desencasillarse de su personaje... usando a su propio personaje encasillador, lo cual choca (choque potenciado por el cambio de actriz de doblaje, todo hay que decirlo). Y es que soltar unos cuantos tacos barriobajeros, dejarse más largo el pelo no es suficiente, ni besar a Mulder, ni decir que se enamoró de el, porque ni siquiera está bien orientados ni los diálogos ni la mismísima cámara como para hacer reflejar al espectador el amor entre los personajes. De hecho, uno llega a ver el famoso momento de la abeja "puritana" de la primera película como una escena cuasi erótica al lado de esta deslavazada historia de amor consumado.
David Duchovny, aun recientemente renacido de sus cenizas profesionales por la serie Californication, sigue igual, ni siquiera con ponerle una barba estilo del abuelo de Heidi logra desembarazarle de los mismos tics de su antiguo personaje. Se le nota un punto más desmotivado, repite el mismo esquema interpretativo que tan buenos resultados dio en el pasado, pero dadas las circunstancias nuevas de la trama, no llega a impresionar al espectador, por incoherencias con la propia historia de la trama en general y de su personaje en particular, con lo cual pierde credibilidad y poder de seducción la antigua pero repetida química con su compañera de desdichas.
Por no hablar de los secundarios, son personajes sin sustancia, empezando por el gaseoso personaje del cura visionario-pedófilo con look friki, el cual pierde chispa a cada minuto, y el resto de secundarios son tan irrelevantes que rozan la categoría de figurantes, con una aparición casi testimonial (aunque se pretende torpemente que importante) de Mich Pileggi en su rol de Skinner.
Y tras terminar la película, uno se queda con la duda, ¿Carter producirá o dirigirá una nueva película? Aparentemente parece que sí, pero tras el fracaso artístico (y quien sabe si económico) de esta secuela, me temo que quedará poca moral para afrontarlo. Incluso a ratos Carter parece sabotear su propia obra. Y además uno tiene la sospecha de que los actores también haber impuesto ciertas exigencias (quizá la relación entre sus personajes).
Quizá por ello, a su creador Chis Carter no se le ve cómodo ni feliz con las nuevas circunstancias, y eso puede suponer un triste final a una de las series más interesantes de los años 90. Aunque quien sabe si acabarán sacando una trama digna para dar un final digno a la saga. Aunque el título de la película es Creer es la clave (relativamente falso porque en realidad literalmente es Quiero creer), los primeros que tienen que creer en el buen puerto son los responsables del producto, y son los primeros que no parecen estar por la labor, al menos de momento.

Doctora dijo
Efectivamente Paco era un fiel seguidor de EXPEDIENTE X al igual que yo, de hecho creo que a la serie debemos el conocernos.E igualmente comparto su decepción después de ver la tan esperada segunda película.
Hay cientos y cientos de "fan-fictions" sobre x-files en la red, pues bien, cualquiera de ellos podría corresponder al guión de esta peli.
Como bien dices, empieza bien, con todos esos agentes luciendo cazadoras con FBI en la espalda (me encanta esa iconografía), y esa búsqueda en la nieve que recuerda un poco a la primera película, y luego uno de los mejores puntos con el techo de la habitación-escondite de Mulder lleno de lapiceros clavados.A partir de ahí el caos.
Los nuevos dirigentes del FBI se presentan como insolentes, prepotentes y descuidados, entre otras cosas interrogan al encargado de una piscina sin siquiera enseñarle la identificación, y la agente secustrada solo dice "quiero irme a mi casa" sin aplicar ni una de las técnicas que les enseñan para escapar.Frase para olvidar la del agente que dice al cura pedófilo respecto a Mulder: "su hermana fue abducida por E.T".
La trama no sólo es previsible, es que es imposible.Parece que quieren tomar como referencia El Silencio de los Corderos, pero en este caso en lugar de un traje con la piel de las víctimas, el malo quiere trasplantar su cabeza al cuerpo de una de ellas, para poder vivir feliz y comer perdices con su marido.El colmo ya es esa cabeza con vida propia!!!.Por cierto, que todos los malos estaban enfermos de cancer de pulmón, serían reencarnaciones del Fumador?. Trama paralela, Scully intentando salvar la vida a un niño, y como siempre con la duda de que es Dios quien se lo manda.
La relación entre ambos, que tantos rios de tinta hizo correr, que tantas noches nos tuvo pegados al televisor conteniendo la respiración con todas esas veladas insinuaciones, sale terriblemente mal parada aquí.Sí es cierto que Scully reconoce estar enamorada,incluso dice que desde siempre, y se pone celosa cuando la agente federal roza la cara de Mulder tras su afeitado ( muy bueno Paco lo de abuelo de Heidi,jajaja).Pero luego vueltas y más vueltas a un diálogo imposible sobre la oscuridad que invadiría sus vidas, pues al parecer no pueden estar juntos como una pareja normal, sólo lo están si investigan fenomenos extraños...La verdad que no entendí nada, incluso ya me resultó muy cargante el volver a reprocharle a Mulder que siguiese buscando a su hermana en todas las víctimas.
Bueno, y qué hay de William? Ninguno de los dos se ha preocupado de buscarlo, de saber si está bien? Y si el niño tenía los poderes que tenía, no debería ya haber alguna noticia sobre ello? Simplemente por vivir con otra familia ya no los desarrolló?
En fín, después de esperar siete años, no entiendo el camino que han elegido los creadores para retomar? la saga.Ciertamene, si la continuación depende del éxito de esta entrega, me parece que el futuro está más negro que el aceite extraterrestre.
Un punto la aparición de Chris Carter en la sala de espera del hospital emulando a Alfred Hithcock.
6 Agosto 2008 | 11:28 AM